Todas las personas que tomamos en nuestras manos el resto de criar y apoyar a un niño con TDAH, sabemos que no es fácil, que nos vamos a enfrentar a un sinnúmero de barreras y obstáculos de todo tipo, desde la ignorancia hacia el trastorno, la poca sensibilización, aceptación e información del mismo; así como las dificultades que se presentan en todos los ámbitos donde se desenvuelve, ya sea en el familiar, escolar, personal, social, laboral, etc.
Como dijera el Dr. José Ramón Gamo, Logopeda y Master en Neuropsicología infantil: “El TDAH es la única patología donde los pacientes son penalizados y criticados por sus síntomas”.
El camino hacia la autonomía e independencia
Sin embargo, sabemos la importancia de luchar por su vindicación, es decir, proteger a alguien que no puede defenderse por sí mismo. Y aún con el amor y las mejores intenciones de las que somos capaces, nos consume la angustia de saber que no estaremos toda la vida a su lado para evitar que le lastimen, que de cualquier forma tampoco es lo más recomendable pues siempre hay que tener presente que debemos prepararle para su autonomía e independencia.
Es por eso que debemos hacer uso de distintas herramientas para brindar fortaleza y lograr que nada ni nadie le haga daño, y en caso de que así fuera, que pueda sacudirse el polvo y continuar adelante.
La escucha efectiva: Más allá de las palabras
Una excelente herramienta con la que podemos empezar es la de la escucha efectiva, es decir, poner especial énfasis al contenido emocional del mensaje que estamos recibiendo, teniendo en cuenta que se puede llegar más allá de las palabras tratando de comprender los gestos y las actitudes para poder captar lo que realmente me quiere decir.
De esta forma también ponemos en práctica la comunicación empática, la que nos ayuda a validar las emociones de la persona y nos permite demostrarle que nos importa lo que le sucede.
A veces caemos en el error de no dejar de hacer nuestras actividades mientras el niño quiere hablarnos de algo, o decirle que se espere, o peor aún, apenas escucharle y responder hablando de lo que a nosotros nos pasa. Por ejemplo, si el niño dice que viene cansado, contestar: “pues yo estoy más cansada, aún así hago las cosas y no me quejo”.
En caso contrario, una forma empática de contestar sería: ¿Por qué te sientes así? ¿Qué te pasó? ¿Quieres descansar? El poner esto en práctica mejora la comunicación y fortalece los lazos afectivos.
Inteligencia emocional y fortalecimiento de la autoestima
A través de esta práctica se va reforzando la autoestima del niño, pues es una de las áreas que más se ven afectadas debido a su condición. Generalmente, quienes estamos a su alrededor nos enfocamos en todos los aspectos negativos: lo que no terminó, lo que no hizo, si no se dio prisa o si le llamaron la atención.
De ahí la importancia de enseñarle a identificar sus emociones y la forma correcta de reaccionar ante ellas (alegría, tristeza, miedo, enojo) para lograr un adecuado autocontrol. Aquí estamos trabajando aspectos básicos de la inteligencia emocional, ayudándole a:
- Reconocer y nombrar emociones básicas.
- Afrontarlas y controlarlas.
- Fomentar el diálogo democrático.
- Tener apertura a la expresión de sentimientos.
Desarrollando la resiliencia ante la adversidad
Finalmente, si en verdad queremos enseñarle que se puede salir adelante a través de las adversidades, podemos ayudarle a desarrollar la resiliencia. Esto significa saber que se puede aprender de los errores, las caídas y los dolores, sacando provecho de estas experiencias.
Una buena forma de hacerlo es preguntando: ¿Qué puedes aprender de esto? o ¿Qué puedes sacar benéfico de esta experiencia?. Incluso practicarlo como si fuera un juego: “ver lo positivo de lo negativo”. Si es un día nublado y no se puede salir a jugar, lo positivo sería estar juntos en familia compartiendo historias.
Hay una gran cantidad de estrategias de las que nos podemos valer para ir cambiando el entorno de esa persona que más nos importa y a la que más queremos.
“Como una escultura, con cada golpe de la vida mejoramos nuestra forma y visión del mundo”.